Los vigilantes de El Prat rechazan el acuerdo y mantienen la huelga indefinida a partir del lunes

El ‘no’ se se ha impuesto de forma masiva, con 150 votos frente a 36 del ‘sí’ y un voto nulo.

Los vigilantes de seguridad de El Prat han rechazado esta tarde el acuerdo ofrecido por la Generalitat y han decidido mantener la convocatoria de huelga indefinida en el aeropuerto de Barcelona, que comienza este mismo lunes, en pleno puente de agosto. Pese al ultimátum lanzado por el Gobierno central, los trabajadores han votado no al aumento salarial aceptado por Eulen _un complemento de hasta 200 euros al mes en 12 pagas_ y mantienen el pulso, que amenaza con provocar una situación de colapso en El Prat. En la asamblea han participado 187 de los 350 empleados de los controles de seguridad. El no se impuso de forma masiva, con 150 votos frente a 36 del sí y un voto nulo.

Tras el anuncio, el Gobierno ha anunciado este domingo que pondrá en marcha “de manera inmediata” un laudo arbitral de cumplimiento obligatorio para acabar con la huelga. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha indicado desde Santander que durante el fin de semana ya se han iniciado los trámites para elaborar el laudo, elegir un árbitro para el conflicto y reforzar a partir de este lunes la presencia de la Guardia Civil para garantizar el orden público en las terminales.

Con la votación, se abre ahora un panorama complicado. En primer lugar, para los pasajeros de El Prat, que desde el pasado 24 de julio sufren las consecuencias del conflicto laboral y han tenido que soportar largas colas en los controles de seguridad del aeropuerto. Ahora, esos pasajeros afrontan no ya paros parciales, sino una huelga indefinida en una de las épocas del año con mayor tráfico aéreo. En segundo lugar, para el Gobierno, que deberá gestionar esta huelga indefinida.

Las amenazas de De la Serna no han servido para calmar el ánimo de los vigilantes de seguridad, sino más bien lo contrario. “La actitud del ministro ha sido arrogante, sus amenazas están fuera de lugar”, ha valorad Leopoldo García Quinteiro, abogado del comité de huelga de Eulen, al término de la votación, que se ha producido en un centro cívico de El Prat de Llobregat cercano al aeropuerto. Por la mañana, en plena incertidumbre por los resultados, Puri Infante, miembro del comité de huelga, había advertido ya sobre las “coacciones” del ministro: “Esto se podría haber solucionado mucho antes. Ahora [De la Serna] se preocupa por tumbar una huelga, que es un derecho constitucional”.

El pasado jueves, los trabajadores rechazaron ya la propuesta ofrecida por la Generalitat -que ejerce de mediadora en el conflicto- en su aspecto económico. La propuesta supone un incremento salarial de 200 euros al mes en 12 pagas. Fuentes del comité, sin embargo, señalan que esa es solo una parte de la verdad. En especial, para los vigilantes veteranos, que según ese acuerdo ven suprimidos dos pluses que cobraban cuando fueron contratados por Prosegur. En junio del año pasado, Aena adjudicó a otra empresa, la multinacional Eulen, el control de seguridad en el aeropuerto.

Los trabajadores subrogados de Prosegur -que tenían mejores condiciones laborales con esa compañía- son los que han decantado el sentido de la votación. Muchos de ellos ocupan su puesto en el aeropuerto desde 2009, cuando se inauguró la nueva terminal, la T1. Es el caso de Francesca, que por la tarde se acercó al centro cívico para anunciar su voto negativo. “Lo de los 200 euros se ha explicado mal. Al quitarnos los pluses de Aena, el aumento en realidad es de 100 euros brutos. Así que no vale la pena”, explicó la vigilante, que aseguró no tener “ningún miedo” al ultimátum lanzado por el Gobierno.

La votación clave de hoy ha coincidido con una nueva jornada de paros parciales (la quinta). Las colas en los controles de seguridad esta mañana, sin embargo, han sido menores que en días precedentes. Los pasajeros tuvieron que esperar un máximo de 30 minutos para atravesar el arco de seguridad en las dos terminales (T1 y T2) del segundo aeropuerto español. Una de las causas de esa relativa tranquilidad pese a la huelga fue la presencia -cada vez más ostentosa- de agentes de la Guardia Civil, que desarrollaron tareas de control de equipajes y supervisaron las tarjetas de embarque junto al personal privado de Eulen.

Como ha sido habitual desde que estalló el conflicto laboral -el 24 de julio-, la mayor concentración de pasajeros se ha producido a primerísima hora de la mañana. Conscientes de que podrían producirse retenciones, los viajeros se presentaron en las terminales con más de las dos horas de antelación aconsejadas. Esa precaución extrema, unida al elevado tráfico aéreo propio de un fin de semana de agosto, provocó colas voluminosas a las cinco de la mañana. El tráfico, además, no para de crecer en El Prat: 22,1 millones de pasajeros (un 8,5% más) en el primer semestre del año, según dio a conocer ayer el Consejo Internacional de Aeropuertos.

Fuente: El Pais

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