Un vigilante de seguridad, lanzado a las vías del Metro por unos grafiteros

Un vigilante de seguridad que se encontraba de servicio en la línea 1 de la estación de Metro de Pinar de Chamartín fue lanzado a la vía por dos grafiteros cuando emprendían la huida por el andén junto a tres “artistas urbanos” más.

Los hechos se produjeron en la mañana de este sábado cuando el empleado de seguridad fue avisado de la presencia de grafiteros en el túnel, e intentaba evitar que éstos pintaran los vagones allí estacionados. A pesar de la rápida intervención de una patrulla de vigilantes que acudió en ayuda de su compañero, éstos no pudieron evitar la brutal agresión hacia el mismo, aunque sí lograron detener a uno de los agresores.

El detenido fue puesto a disposición policial por los agentes de seguridad privada, a la vez que se facilitó la identificación de dos testigos presenciales. Una unidad móvil del Samur atendió al compañero herido en la estación que, tras su trasladado al Hospital Ramón y Cajal, presenta fracturas de una pierna y contusiones varias.

Éste es el enésimo incidente de este tipo que se han producido en los últimos meses en las dependencias del suburbano madrileño. El modus operandi de los mal llamados “artistas callejeros” nada tiene que ver con un supuesto arte pictórico ligado al hip-hop y se acerca más a un proceder delictivo lejano al de una tribu urbana.

Según ha manifestado un trabajador de este sector, “actúan como grupos bien organizados, planifican sus ataques con importantes medios materiales y logísticos, y no evitan el enfrentamiento con los agentes de seguridad, y lo peor es que a los dos días de ser detenidos los vuelves a tener otra vez aquí”.

Vozpópuli ya se hacía eco de este problema el pasado día 7 de enero a raíz un ataque producido en la estación de Barajas, de la Línea 8, después de haber accionado el freno de emergencia.

Al coste económico que nos manifestaba la compañía entonces (borrar las pintadas le cuesta a la empresa un millón de euros) habría que añadirle el coste personal que esta última agresión deja entrever. Quizá sea necesaria una modificación legislativa que endurezca las sanciones sobre estos “artistas”, que permita ahorrar en ambos costes.

Fuente: Voz Populi

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